Taxi grande para grupos en Alicante
Vehículos de seis, siete y ocho plazas y varios coches coordinados para grupos más grandes. Ves el precio cerrado antes de reservar y sabes de antemano qué cabe y qué no.
- El precio no se mueve
- Ahora o con reserva
- Aeropuerto de Alicante-Elche
Qué es un taxi grande y cuántos caben de verdad
Cuando alguien pide un taxi grande está pidiendo una de tres cosas. Un monovolumen de seis plazas, que es un coche alto con tres filas y un maletero razonable. Un vehículo de siete plazas, el escalón intermedio, con más espacio para las piernas en la fila de atrás. O un taxi de ocho plazas, que ya es una furgoneta de pasajeros, con la altura suficiente para entrar sin agacharse y la carga que pide un grupo con todo su equipaje. Las plazas que ves anunciadas son plazas de pasajero: el conductor no cuenta, así que un ocho plazas lleva a ocho personas.
Lo que casi nadie tiene en cuenta es que las plazas y el equipaje compiten por el mismo espacio. Un vehículo que va lleno de gente tiene el maletero del tamaño que tiene, y si la última fila está ocupada ese maletero se encoge. Por eso la pregunta útil no es cuántos sois, sino cuántos sois y qué lleváis. Ocho personas con mochila de fin de semana caben cómodas en un ocho plazas. Ocho personas con ocho maletas de bodega ya no: eso es un vehículo más grande o dos coches.
Las maletas: el límite real
Como regla práctica, cada pasajero de un vehículo lleno puede contar con espacio para un bulto grande y uno de mano. Si alguien lleva dos maletas de bodega, está ocupando el hueco de otro. Y hay equipajes que cuentan por tres aunque parezcan uno solo: una silla de bebé, un carrito, una bolsa de palos de golf, una tabla, una bici desmontada, un instrumento grande. Nada de eso es un problema si se dice al reservar; todo es un problema si aparece en la acera sin avisar, porque el coche que se envió se eligió con la información que había.
En el buscador hay una casilla para el número de pasajeros y otra para los bultos. Es el dato que decide qué vehículo se te ofrece y con qué precio cerrado, así que ponlo tal cual es, sin redondear a la baja para que salga un coche más pequeño. Si el equipaje es raro, descríbelo en las indicaciones con dos palabras: dos sillas de bebé, una funda de golf, un patinete plegable. Con eso, al llegar no hay negociación en la puerta.
Niños, sillas y cómo se cuentan
Un niño ocupa una plaza, tenga la edad que tenga. Aunque vaya en brazos en un avión, en un coche va sentado en su sitio y con su sujeción, así que en la cuenta del grupo suma como uno más. Eso pilla a muchas familias por sorpresa: dos adultos y cuatro niños no son dos y pico, son seis pasajeros, y ahí ya no entra un turismo.
Las sillas y los alzadores hay que pedirlos al reservar, indicando cuántos son y para qué edades aproximadas, porque no es lo mismo un grupo de cero a un año que un alzador de niño de siete. Si viajáis con vuestra propia silla, también conviene decirlo: ocupa una plaza y ocupa maletero si hay que llevarla de vuelta. Y no las pidas a última hora, que es cuando ya no hay margen para cambiar el vehículo asignado.
Lo que se puede pedir
De seis plazas a una pequeña flota saliendo del mismo sitio y a la misma hora.
Seis plazas
El salto natural desde el turismo. Sirve para una familia con niños o para un grupo de amigos con equipaje ligero. Si todos lleváis maleta de bodega, mejor subir un escalón.
Siete y ocho plazas
El vehículo de grupo de verdad, con altura para entrar de pie y una zona de carga aparte. Es lo que se pide para un aterrizaje con todo el equipaje o para un traslado largo por la provincia.
Varios coches coordinados
A partir de nueve personas se reparte el grupo en dos o más vehículos que salen del mismo punto a la misma hora y llegan juntos al mismo destino. Se reserva como un solo encargo.
Equipaje voluminoso
Palos de golf, tablas, instrumentos, carritos de bebé, material deportivo. Cuentan como plazas ocupadas y se avisan al reservar para que el coche que salga sea el que hace falta.
Grupo que llega en el mismo vuelo
Una sola reserva con el número de vuelo, un punto de encuentro en la terminal y los vehículos que hagan falta esperando a la misma hora. Lo tienes ampliado en taxi al aeropuerto.
Despedidas, bodas y equipos
Fechas cerradas con meses de antelación y horarios que no se mueven. Se deja reservado en cuanto se sabe la fecha, que es cuando hay vehículos grandes disponibles de sobra.
El grupo que llega en el mismo vuelo
Es el caso más frecuente y el que más se enreda si se improvisa. Bajan diez o doce personas del mismo avión, cada una con su maleta, y en la salida de llegadas empieza el baile: unos van al baño, otros esperan un bulto que tarda en la cinta y alguien se ha ido a la otra puerta. La forma de que salga bien es reservar el grupo como un solo encargo, con el número de vuelo puesto, y acordar un punto de encuentro concreto dentro de la terminal en vez de quedar en la acera. Así el conductor o los conductores esperan en el mismo sitio y el grupo se monta de una vez.
Poner el número de vuelo no es un adorno. Permite que la llegada se siga y que la hora de recogida se ajuste si el avión aterriza antes o después. Para un grupo grande, además, el margen de tiempo en la terminal se alarga solo: recoger diez maletas de la cinta lleva más que recoger una.
Despedidas, equipos y torneos
Una despedida se mueve de noche, entre dos pueblos que no están pegados, y con la gente desperdigada; conviene fijar de antemano el punto de salida, la hora y quién es la persona de contacto, y hacerlo con la cabeza fría, que es varios días antes. Un equipo que va a un torneo es otro animal: viaja con bolsas, balones, botiquín y a veces material que ocupa más que los propios jugadores, y suele necesitar dos vehículos coordinados o uno grande y un turismo para el material. En los dos casos, el patrón es el mismo: fecha y hora cerradas, número exacto de personas, bultos declarados y todo reservado con tiempo.
Por qué no conviene jugársela en la parada
Un grupo grande buscando taxi sin reserva se enfrenta a un problema de números. Los vehículos de muchas plazas son una minoría del total: en una parada normal, a cierta hora, puede que no haya ninguno. Entonces empieza la solución de emergencia, que es partir el grupo en coches sueltos que salen cuando pueden, cada uno con su precio y ninguno con la misma hora de llegada. Con un vuelo por delante, con una reserva de restaurante o con la hora de salida de un barco, eso es exactamente lo que no quieres.
Reservado con antelación, el problema desaparece: el vehículo del tamaño adecuado sale hacia tu punto con la hora que tú pusiste, el precio está cerrado con impuestos desde antes de pagar y la confirmación te llega por correo y por SMS, con los datos para enseñárselos a quien lleve la voz cantante del grupo.
Si vais a salir de la ciudad y a parar en varios sitios, mira también taxi por horas, que para un día completo con paradas suele encajar mejor que encadenar traslados sueltos.
Y si el traslado es a un alojamiento de la costa, en taxi a hoteles de la Costa Blanca está explicado cómo dejar claro el punto de recogida.
Preguntas de grupos y equipaje
¿Cuántas personas caben en un taxi grande?
Hasta ocho pasajeros, sin contar al conductor. Hay también vehículos de seis y de siete plazas, y por encima de ocho personas se reserva con varios coches coordinados que salen a la vez del mismo punto.
¿Cuántas maletas entran realmente?
Con el vehículo lleno de pasajeros, cuenta con un bulto grande y uno de mano por persona. Si alguien lleva dos maletas de bodega o equipaje voluminoso, súmalo en la casilla de bultos y el sistema te ofrecerá el coche adecuado.
¿Los niños cuentan como pasajeros?
Sí, sea cual sea su edad. Cada niño ocupa una plaza y viaja con su sujeción, así que entra en la cuenta del grupo igual que un adulto.
¿Puedo pedir sillas infantiles?
Sí, pidiéndolas al reservar e indicando cuántas y para qué edades aproximadas. No se pueden añadir sobre la marcha, porque condicionan el vehículo que sale.
Somos catorce, ¿cómo se reserva?
Como un solo encargo con varios vehículos. Se indica el número total de personas y de bultos, se fija el punto de salida y la hora, y los coches salen coordinados hacia el mismo destino.
¿Con cuánta antelación hay que reservar un vehículo grande?
Cuanto antes mejor, y más en temporada alta, en puentes y en fechas de eventos: los vehículos de muchas plazas son pocos y son los primeros que se agotan. Si ya tienes la fecha, no esperes.
¿El precio es por vehículo o por persona?
El precio cerrado que ves en pantalla es el del trayecto con el vehículo elegido, con impuestos incluidos. Si hacen falta dos coches, verás lo que cuesta el encargo completo antes de confirmar.
Reserva el vehículo del tamaño que necesitáis
Pon cuántos sois y cuántos bultos lleváis y verás el precio cerrado del coche que os corresponde.