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Canal: teléfono

Pedir un taxi por teléfono en Alicante

Llamar es el gesto de siempre para pedir un taxi. Aquí te contamos cómo funciona esa llamada, qué se le atraganta y qué puedes hacer desde el móvil sin marcar ningún número.

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Conviene decirlo de entrada: esta web no es una central de taxis ni tiene línea telefónica, así que aquí no vas a encontrar ningún número al que llamar. Lo que hay es un buscador donde pones origen y destino, ves el precio cerrado con impuestos incluidos y reservas pagando con tarjeta, a la hora que sea.

Si ya tienes una reserva y te surge una duda, se escribe a reservas@taxisenalicante.com y te contestamos por ahí.

Cómo funciona pedir un taxi por teléfono

El canal telefónico lleva décadas funcionando igual. Marcas el número de una central de taxis, alguien coge, le dices la calle, el portal y a veces un punto de referencia, y esa persona lanza el aviso a los coches que están de servicio por esa zona. El primero que lo acepta va hacia ti.

Quien atiende no conduce: reparte. Por eso te repite la dirección dos veces y te pide un nombre. Si la calle tiene dos tramos, si el portal da a una plaza interior o si estás en una urbanización de la costa sin número visible, el aviso sale con los datos a medias y el coche acaba dando vueltas.

Lo que no vas a saber en esa llamada es cuánto cuesta el viaje. El trayecto se cierra al bajar, con lo que marque el taxímetro y los suplementos que toquen, y hasta ese momento vas a ciegas.

Taxis, teléfono y madrugada: dónde falla la llamada

La línea comunica justo cuando más falta hace: sábado de madrugada, un día de lluvia en la ciudad, la salida de un concierto o el final de una cena de empresa. Todo el mundo marca a la vez y el tono de ocupado no distingue prisas.

De madrugada el problema es el contrario: hay pocos coches de servicio y poca gente atendiendo, así que llamas, no coge nadie, vuelves a llamar y sigues en la acera con el mismo frío. Nadie te dice si hay taxi o no lo hay, que es la única información que necesitas en ese momento.

Y cuando por fin aceptan el aviso, se acabó el contacto. No sabes qué coche viene, ni por dónde va, ni si se ha equivocado de calle. Has hablado un minuto con alguien y después, silencio.

El número de taxi que nunca está a mano

Cuando llegas a una ciudad que no es la tuya buscas taxis, números de teléfono y paradas, y te quedas con el primero que aparece. En Alicante pasa a diario con quien aterriza en el aeropuerto de Alicante-Elche, con quien baja del tren a media tarde y con quien sale del puerto con una maleta en cada mano.

El número de un taxi se guarda fatal. Lo apuntas en la agenda como teléfono taxi, o dejas una nota en el móvil que pone número taxi y nada más, y dos meses después ya no sabes si era de una empresa de aquí o de la última ciudad a la que viajaste. Guardado así, un número telefónico caduca sin avisar.

Por eso la búsqueda más repetida sigue siendo taxi teléfono, y casi siempre se teclea con prisa: unos abrevian y ponen tlf taxi, otros dejan un tel taxi a medio escribir y alguno se queda en un num taxi sin terminar. Da lo mismo: si pones tf taxi o la palabra entera acabas en el mismo sitio, en una lista de números que no sabes cuál contesta.

Hay hasta quien lo pide con educación y escribe que necesita un número de taxi por favor, o que quiero un taxi ya, como si al otro lado del buscador hubiera alguien esperando. Buscar el número es solo el rodeo; lo que se quiere es el coche.

Un taxi cerca de ti sin marcar ningún número

Quien busca un número de taxi cerca de mí no quiere un número: quiere un coche donde está. Por teléfono ese «donde está» hay que explicarlo, y explicarlo bien cuesta, sobre todo si acabas de llegar y no sabes ni el nombre de la calle.

En el buscador de esta web no hay que explicar nada: escribes la dirección, el hotel o el sitio donde estás y el trayecto se calcula desde ahí. Si estás en el centro de Alicante, con la Explanada llena y las paradas con cola, o en una cala del Campello donde no pasa un coche libre, da igual: la recogida se fija en el punto que marcas y no en el que alguien entiende por el auricular.

Lo mismo vale al revés. Si quieres el taxi cerca de aquí pero dentro de un rato, pones la hora y se queda reservado. No dependes de que a esa hora haya alguien libre pasando por delante ni de repetir tu ubicación por teléfono.

El precio cerrado, en vez de la tarifa que descubres al bajar

Por teléfono nadie te dice lo que va a costar, y no es mala voluntad: quien coge la llamada no lo sabe. La tarifa depende del tramo horario, del día de la semana, del recorrido que salga y de los suplementos, y eso no se calcula de cabeza mientras hay otras dos líneas esperando.

Aquí el orden es el contrario. Pones origen y destino, ves el precio del trayecto con los impuestos incluidos y decides con ese dato delante. Si reservas, ese es el importe: lo pagas con tarjeta en la propia web y no cambia porque haya atasco en la entrada de Elche o porque el vuelo caiga en hora punta.

Es la diferencia más clara entre los dos canales: por teléfono el precio es lo último que sabes y aquí es lo primero.

Taxi a cualquier hora, sin depender de que alguien coja

La promesa de un teléfono de taxi 24 horas depende de que haya alguien despierto al otro lado y de que un coche acepte el aviso. En temporada alta, con Benidorm y Santa Pola llenas, esa cadena se rompe por cualquier eslabón.

Una reserva hecha desde el móvil no se rompe igual. La pides a la hora que sea, incluso para un vuelo que sale de madrugada, y queda anotada con su hora, su dirección y su importe. Recibes la confirmación por correo y por SMS, así que tienes por escrito lo que has pedido.

Para un traslado temprano al aeropuerto, esto es lo que más tranquiliza: no hay que fiarse de que a las cinco de la mañana alguien conteste.

El teléfono gratuito de taxi: qué es y por qué aquí no hace falta

Un teléfono gratuito es un número cuya llamada paga la empresa que lo contrata y no quien llama: los que empiezan por 900, los de toda la vida, los que se anunciaban en la tele, en las vallas de la carretera y en la carpeta de recepción de los hoteles.

En el taxi casi nunca son gratuitos del todo. Muchas líneas de atención tienen tarificación normal, algunas son de pago, y desde un móvil extranjero hay números que directamente no se pueden marcar, que es justo el caso de medio pasaje que aterriza en Alicante-Elche en verano. Además, gratuito no significa que alguien coja: la llamada no te cuesta, pero la espera sí.

Aquí no hay ninguna llamada que pagar, ni gratuita ni de pago, porque no hay línea telefónica: el viaje se pide desde el móvil, en el buscador, y la confirmación llega por correo y por SMS. Si necesitas hablar de una reserva concreta, se escribe a reservas@taxisenalicante.com con los datos del viaje.

Taxi libre, parada o reserva: qué te conviene en cada caso

Un taxi libre es el que lleva la luz verde encendida y se para si levantas la mano. En la Explanada, en la estación o a la salida del mercado suele ser más rápido eso que buscar el número de teléfono de un taxi libre, sencillamente porque ya están ahí.

El problema llega en agosto, a la salida de una playa, en un pueblo del interior como Alcoy o Petrer a media mañana, o cuando vas con equipaje y no puedes ponerte a esperar en un bordillo. Ahí la parada se vacía y la llamada tampoco lo arregla.

La reserva sirve para lo que la calle no cubre: un tren que llega a una hora concreta, una salida temprana desde Altea o Calpe, una cena en la que no quieres ir mirando el reloj. Si prefieres hacerlo sin escribir nada más que el destino, la página del canal web y la de la aplicación móvil cuentan cómo queda el pedido en cada caso.

Un taxi seguro y alguien a quien escribir si algo se tuerce

Un taxi seguro no depende del número que marques, sino de quién conduce y de que quede constancia del viaje. Detrás de esta web hay una plataforma de intermediación que asigna el trayecto a transportistas profesionales, taxi o vehículo con conductor, con sus permisos en regla.

De una llamada no queda rastro. De una reserva, sí: el trayecto, la hora, el vehículo y el importe quedan por escrito en la confirmación que recibes, y eso es lo que sirve si luego hay que aclarar algo o pedir un justificante para la empresa.

Si algo no sale como estaba previsto, hay un apartado de reclamaciones que abre un expediente con su número, y se responde por correo. No hace falta solicitar nada por voz ni repetir la historia a quien coja el turno esa tarde.

Cuando el coche tiene que ser grande o adaptado

Por teléfono cuesta explicar que sois seis con maletas de cabina, o cuatro con una silla de bebé, o que hace falta una rampa. Se explica, sí, pero el aviso viaja de boca en boca y acaba apareciendo un turismo normal en el que no cabéis.

En el buscador eso se elige antes de pagar: turismo, monovolumen o taxi grande de hasta ocho plazas, con el precio de cada opción a la vista. Los grupos que llegan al aeropuerto lo agradecen porque evitan partirse en dos coches y pagar dos veces.

Con el taxi adaptado, el que se conoce como eurotaxi, pasa parecido: son pocos y buscar un eurotaxi por teléfono un domingo de agosto tiene poco recorrido. Dejarlo reservado con antelación, con la hora y el punto de recogida, es lo que de verdad funciona.

Qué cambia cuando lo pides aquí en lugar de llamar

No hay que memorizar nada. No tienes que buscar el número de los taxis de la ciudad en la que estás, ni fiarte de una captura de pantalla vieja, ni preguntar en recepción. Entras, pones el trayecto y decides con el precio delante.

Tampoco hay que deletrear la dirección ni repetirla porque no se oye. Se escribe una vez, queda escrita y llega igual al conductor. Eso ahorra los dos errores más típicos del canal telefónico: la calle mal entendida y el número de portal cambiado.

Y si el plan cambia, no hay que volver a llamar a nadie. La reserva se gestiona desde el correo de confirmación, que es el mismo hilo por el que se contesta cualquier duda.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el número de taxi de Alicante?

Aquí no damos ninguno. Esta web no es una central ni una empresa de taxis con centralita, y no tiene teléfono propio, así que no vas a encontrar el número de los taxis de la ciudad en estas páginas. Lo que sí puedes hacer es poner el trayecto en el buscador y ver el precio cerrado antes de reservar.

¿Se puede pedir un taxi por teléfono en esta web?

No, no hay línea telefónica. El viaje se pide desde el móvil o el ordenador, en el buscador de la propia web, y se confirma por correo y por SMS. Es el mismo servicio de taxi de siempre, pero sin llamada, sin esperas al aparato y con el importe cerrado antes de subir.

¿Hay algún teléfono gratuito para llamar a un taxi?

Aquí no, porque no hay ninguna llamada de por medio. Los números gratuitos del sector son líneas que paga la empresa que las contrata, y ni evitan la espera ni te dicen lo que va a costar el trayecto. En esta web ese paso no existe: pides el coche y pagas el precio que has visto.

Necesito preguntar algo sobre una reserva que ya he hecho, ¿con quién hablo?

Escribe a reservas@taxisenalicante.com con el nombre y la fecha del viaje. Por ahí se resuelven los cambios, las dudas y lo que haga falta aclarar. Si hubo un problema con el servicio, se abre una reclamación con su número de expediente y se te responde por el mismo correo.

¿Puedo reservarlo para otro día y a una hora concreta?

Sí. Pones la fecha y la hora al hacer la reserva y el coche queda comprometido para ese momento, sea de madrugada o en plena temporada alta. Es lo más práctico para vuelos temprano desde Alicante-Elche y para trayectos largos entre pueblos de la provincia.

¿Y si tengo prisa y no me da tiempo a escribir el trayecto?

Poner origen y destino lleva menos que marcar un número, explicar la calle y esperar a que alguien acepte el aviso. Además, mientras haces la llamada no sabes si habrá coche; aquí el precio y la disponibilidad salen antes de que confirmes nada.

Mira lo que cuesta tu trayecto

Pones de dónde sales y a dónde vas y el precio cerrado aparece en pantalla. Sin registro y sin compromiso.